Una decisión es la elección entre dos o más alternativas, pero es algo que por lo general tenemos que hacer bien. Si una decisión es equivocada puede ser catastrófico, ya sea para la empresa, para nuestra vida personal, profesional, etc.
En el ámbito empresarial es en el que se presta más atención a ello, por ello se diseñó una serie de ocho etapas en orden para esto. Analicémoslas:
1.- Identificar el problema
¿Qué es en sí lo que necesitamos decidir? Muchos saltan este paso creyendo que es más que obvio, sin darle si quiera una oportunidad a pensarlo. Grave error. Identificar el problema no es únicamente conocer a medias el problema, sino definirlo, conocerlo, saber sus limitantes, sus alcances, etc.Para identificar el problema no basta con pensar, hay que hacer un estudio, volverlo un problema cuantificable, medible, que podamos conocer realmente cuánta distancia hay entre donde estamos y donde queremos estar.
Hay que tener especial cuidado en no confundir las consecuencias del problema con el problema en sí. Piense, si las ventas están cayendo, ¿es un problema? ¿o es la consecuencia de un problema? si es la segunda, entonces ¿Cuál es el problema? Ahora nos enfrentamos a otro dilema: ¿Es realmente un problema? la definición de problema puede ser muy subjetiva, lo que algunos consideran un problema otros lo ven como una oportunidad. Como podemos ver la identificación del problema es una parte esencial en la toma de decisiones, pero no por ello es fácil.
2.-Identificar los criterios de decisión
¿Qué es lo que define si una alternativa es buena o no? Para este paso siempre es mejor tener en cuenta los objetivos de la organización, si la empresa sabe a dónde va puede decidir cual es la mejor ruta de acción. A través de un brainstorming, puede pedir ayuda, seleccione los criterios de decisión. Por ahora seleccione tantos como pueda, en el siguiente paso se definirán cuáles son importantes y cuáles no.Defina muy bien bajo qué criterios de decisión se basará para evaluar las alternativas. Dedíquele tiempo a esto pero no exagere. Por ejemplo, si usted quiere invertir en una franquicia, y tiene 5 franquicias entre las cuáles decidir, podría usar criterios como: costos de inicio, las calificaciones financieras, la capacitación que brinda, etc.
3.- Asignar pesos a los criterios
Una vez definidos los criterios hay que darles orden de importancia. ¿Cuáles son los puntos más importantes para tomar la decisión? ¿Cuáles son vitales? Ahora sí ha llegado el momento de definir qué criterios vamos a estudiar y qué criterios es mejor no dedicarles mucho tiempo.Lo mejor en este proceso es ponderar los criterios. Identifique cuál afectaría más el cumplimiento de objetivos, y asígnele un valor de 10 (puede ser 100 o 1,000 o como usted quiera). Ahora asigne a los demás criterios pesos de acuerdo a su importancia, teniendo en cuenta que si el más importante es 10 un 5 es la mitad de importante.
4.- Desarrollo de alternativas
¡Otro Brainstorming! Una lluvia de ideas para definir las alternativas, la idea es tener un número importante de alternativas, no estamos evaluándolas aún, simplemente se están enumerando.
5.-Analizar las alternativas
Ahora sí, procedemos a analizarlas críticamente. Esta parte del proceso puede ser a la que más se le dedique tiempo, ya que aquí es donde veremos cómo se cumplen con los criterios que hemos ponderado.
Primero hay que enumerar las alternativas, e ir dándoles calificación en cada uno de los criterios. Del 1 al 10 ¿Cuánto se acerca a lo que queremos en la primera alternativa? ¿Cuánto a la segunda? y así sucesivamente hasta que hallamos completado calificar todos los criterios. Después el resultado se multiplica por la ponderación que dimos en el punto 3 y finalmente se suman los totales.
6.- Seleccionar una alternativa
Una vez que tengamos calificaciones para cada una de las alternativas, simplemente procedemos a tomar la decisión, si no es que se haya tomado sola. Muchas veces ocurre que después de hacer esto la decisión se toma sola, ya que las calificaciones distan tanto que sólo una cumple con los requisitos, muchas veces será muy competido y otras tendremos un empate, simplemente hay que agregar más criterios entre las alternativas más reñidas o empatadas y repetir el proceso hasta que veamos una luz al final del tunel.
7.- Implementar la alternativa
Se pone en marcha. Aquí hay que comunicarlo a los afectados, para conseguir su entusiasmo y lograr su compromiso con el proyecto.
8.- Evaluar la alternativa
¿Se resolvió el problema del paso 1? ¿Qué tan bien se resolvió tomando en cuenta los criterios del paso 3? ¿Fue la alternativa del paso 6 la mejor opción? Si no es así, hay que examinar qué salió mal, quizá fue mal definido el problema, o faltaron criterios para la toma de la decisión, o quizá la alternativa fue la correcta pero se implantó de una manera incorrecta.
Conclusión
Este es el proceso de toma de decisiones que utilizan las empresas. Siempre hay que tenerlo en cuenta, aun cuando sea un pequeño negocio el que tenga que tomar la decisión puede hacerlo aunque no sean tan detallados los estudios.
Siempre hay que tener en cuenta que las decisiones se deben tomar con objetividad, es decir, en base a estudios, a números o criterios cualitativos medibles, etc. Nunca se debe tomar una decisión en base a sentimientos. La intuición juega un papel importante, y esta sí se debe considerar, porque muchas personas tienen una capacidad impresionante de intuir y otros tienen tanta experiencia que pueden conocer el comportamiento de las variables.




